>

«La Tertulia» se muda a Celorio

Publicado el Jueves 18/04/2013 | Escrito por | Sección: Actualidad, Celoriu

El local de La Rotonda en Celorio donde abrirá La Tertulia - Celoriu.com

El conocido Bar-Restaurante se muda desde nuestro pueblo vecino de Barro hasta «La Rotonda» de Celorio. Abrirá sus puertas el día 26.

Celoriu.com adelantaba hoy jueves en primicia la fecha de apertura en Celorio del Bar-Restaurante «La tertulia». El conocido establecimiento se muda desde Barro a nuetsro pueblo, donde ocupará el local que hasta ahora y desde hace varias décadas ocupaba el Cafe-Bar «La Rotonda», en primera línea del paseo marítimo de Celorio sobre la playa de Palombina-Las Cámaras.

Según ha podido saber Celoriu.com «La Tertulia» mantendrá la esencia de su carta del establecimiento originario en Barro, con desayunos, tapas, pinchos, sartenes y bocadillos entre la oferta gastronómica que ofrecerá a los visitantes.

La zona de «La Rotonda», recibe así «savia renovada» que seguro que reactiva y da vitalidad a la zona, donde Pedro Sotres también ha realizado algunas mejoras en su Bar Cantábrico, como por ejemplo sustituir las puertas de los aseos y otras mejoras interiores.

El local de «La Tertulia» ultima estos días la reforma principalmente centrada en la cocina. Les deseamos mucha suerte en su negocio en Celorio, y estamos seguros de que supondrá un atractivo más para nuestro pueblo, y que será sede de animadas jornadas en su compañía.

Hace dos años, nuestro amigo y colaborador Miguel Ángel Fuente Calleja escribió estas líneas en la sección de gastronomía de «El Comercio» que definen perfectamente cuál es el espíritu del local que pronto disfrutaremos en Celorio.

 

En el mundo hostelero, muy similar al de otras actividades comerciales o profesionales, cuando una empresa funciona se suele decir que los promotores han tenido suerte, que han inaugurado con buena mano o que han encontrado el camino idóneo, el camino del éxito, y quizás sea cierto, aunque más que suerte, creemos que se trata de hacer bien las cosas, de desarrollar mucha imaginación y mucho trabajo, de dar calidades en los productos que ofrecen, además de una buena carga de simpatía con la clientela y otros muchos factores que hagan inclinar la balanza para la parte positiva.

En la localidad llanisca de Barro o Barru, como ustedes lo prefieran, y en el local que desde hace muchos años ocupaba el bar Yucatán, conocido también como Casa Manolo,  establecimiento limítrofe con el camping de Sorraos, fundado por la familia Cué, viene funcionando con gran éxito La Tertulia, lugar de encuentro de veraneantes y lugareños y que ahora está abierto todo el año.

Todo empezó cuando una guapa langreana, Soraya González Barreñada, de familia procedente del pueblo de Les Pieces, casada con un mocetón también langreano de nombre Alfredo que, tras pre-finalizar su vida laboral en la Brigada de Salvamento Minero y su vida deportiva como delantero  en el Unión Popular, siendo asiduos a pasar las vacaciones en la localidad de Celorio, ahora también Celoriu, se percataron de las necesidades hosteleras de la zona. A la vez, consideraron que había un espacio por cubrir ciertas carencias y que ellos podían ofrecer buenos y muy variados vinos y a precios de crisis, sartenes con revueltos, tapeo, tostas y ‘servicio esmerado a la carta’, como se anunciaban antiguamente las casas de comidas. El matrimonio se colocó al otro lado de la barra y el resultado no se hizo esperar. Un éxito. Ya lo dice el refrán: hay que ser cocinero antes que fraile.

 Tanto en el interior como en la animada terraza, mirando las cumbres de la sierra del Cuera, cuando las nieblas lo permiten, la clientela  a quienes Soraya y Alfredo llaman a cada uno por su nombre, fue creciendo e, incluso, hasta los peregrinos que diariamente caminan hacia Compostela, aprovechan la terraza para tomarse un respiro antes de llegar y fotografiar la ensenada junto a la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, en el largo trayecto que les lleva desde Llanes hasta Ribadesella.

Se puso como establecimiento de moda tanto entre los vecinos  y veraneantes de Niembro, de  Celorio, de Llanes o del propio Barro, y así llevan cinco veranos, que es como ellos cuentan los años. Y como no quieren dormirse contemplando el éxito, tras las vacaciones navideñas han reformado el local y ampliado la oferta. Más plazas en el cuidado comedor. Contrataron como cocinero a Juan Manuel Fernández, perteneciente a la escuela cántabra y marinera, procedente del afamado restaurante Augusto, de San Vicente de la Barquera, puerto desde donde les llegan los pescados diariamente. Juan Manuel tiene muy buena mano para los arroces y está consiguiendo colocarlos como platos estrella de la casa, además de los postres caseros… ¡ni les cuento!

Haciendo honor al nombre del restaurante, Soraya y Alfredo –que tanto monta– mantenedores de buenas y amenas tertulias donde se habla de lo divino y de lo humano, incluso de fútbol, que ya es decir, han decidido ofrecer a sus amigos y clientes una actividad más paralela a la profesional. Se trata de organizar los miércoles catas de vinos con caldos de diferentes comarcas o denominaciones de origen que los propios bodegueros ofrecen y que los clientes y amigos agradecen, porque, como nos comentaba uno de ellos, poleso para más señas y no exento de cierta gracia, al menos nos enseñan a beber, no a trasegar. Mientras tanto, el polifacético Alfredo puede coger su guitarra y con campanuda voz, cantar con estilo cualquier tema del legendario Nuberu recordando los años de mina, o preparar un viaje cultural a Bermeo u a otro lugar de la cornisa cantábrica para conocer  sabores de otras culturas.

En Barro se disfruta con ambiente amistoso y agradable, con buenas viandas y en amena e inquieta tertulia, que en esta ocasión se escribe  con letras mayúsculas. En Barro es La Tertulia.

Miguel Ángel Fuente Calleja

Comentarios

comentarios

Etiquetas: , , , ,

Comments are closed.