>

Lealtad

Publicado el Martes 22/03/2011 | Escrito por | Sección: Editorial

Hace tiempo que vengo observando, tanto en entornos políticos y empresariales como en las relaciones sociales más básicas, que cada vez se valora más la hipocresía. Tenemos titulares en los periódicos cada vez que a un miembro de un partido político se le ocurre decir algo diferente a lo de su líder, o a lo que se supone que es la doctrina marcada.

El debate y la disparidad de opiniones se muestra como un síntoma de debilidad,  cuando yo considero que es de fortaleza. ¿Qué confianza puede ofrecer una entidad o un grupo en el que todos piensan exactamente lo mismo y nadie reconoce nunca un error? Hace unos días vivíamos el despido del periodista Carlos Carnicero del diario digital «El Plural», presuntamente por sus duras críticas al Presidente del Gobierno, al que ese diario es reconocidamente afín.

En la vida más mundana nos encontramos con hechos parecidos casi a diario. En algunas empresas se valora a aquel que permanece calladito y da poca guerra, aunque curiosamente pocas veces llegan a desempeñar cargos de relevancia. «Los fallos no existen si no se cuentan» parece ser la consigna a seguir, y aquél que osa hacer público un error o su disconformidad, es en muchas ocasiones tildado de problemático o incluso de traidor.

¿Es menos problemático el que ve el problema y se lo calla? ¿O el que ni siquiera ve nunca ningún problema? ¿Qué podemos esperar de él? ¿Es más leal el que se calla?

Yo tengo un concepto diferente de lealtad. Para mi ser leal es decirle a la otra persona, con la prudencia que sea necesaria en cada caso, lo que pienso, y más aun cuando creo que se está equivocando.

Por supuesto que es muy fácil poner sonrisas a todo el mundo por todo, creo que todos conocemos al típico que se va parando con todo el que se cruza de sonrisa en sonrisa y sin nada (ni bueno ni malo) que decir.

Yo sonrío mucho, pero creo que es igualmente importante  decirle al que está a mi lado lo que pienso incluso cuando intuyo que no le va a gustar. Eso me trae problemas en ocasiones (aunque son muchas más las gratificaciones), pero no podría vivir de otra manera. La lealtad para mi es esto, y no me sentiría con fuerzas para pensar que alguien cercano se está equivocando y no decírselo;  para no decir lo que pienso cuando creo que debo hacerlo, o para pedir explicaciones a posteriori de un error que yo nunca he manifestado.

Igualmente, yo sentiría más traicionada mi confianza si algo va mal y no se me dice. Si alguien cree que me estoy equiocando y no me lo hace saber. Y más traicionado cuanto más cercana sea esa persona.

Ultimamente observo que cada vez aceptamos peor las críticas. Nuestra bien jerarquizada vida nos obliga sólo a tener que soportar críticas de aquél que está por encima nuestro, pero dificilmente soportamos las de  un igual, aunque sea realizada con la mejor intención. Todos tenemos un ego realzado que nos hace ver las críticas o las discusiones como un problema, cuando son el mayor regalo que te pueden hacer, sean procedentes o no, para mejorar.

Pongamos de nuestra parte una cucharadita más de humildad, de escucha…y normalicemos la crítica.

No existen en nuestra hemeroteca noticias relacionadas.

Comentarios

comentarios

7 comments
Leave a comment »

  1. De acuerdo. Yo añadiría que el complemento a lo que dices deuna conducta leal es no maquinar contra la persona a la que debes lealtad. Es decir: él sabe lo que piensas y además está seguro de ti, de lo que puede contar contigo y de lo que no, pero también de que no de vas a dar una puñalada por detrás.

  2. Dicrespar, discutir, disentir o estar de acuerdo con algo yo creo que es buenísimo. Es el resultado del análisis, esa practica cada vez menos utilizada, y el análisis nos lleva al conocimiento, a la conclusión a la opinión…
    Yo creo que cuanto más sabia es la persona mejor acepta las críticas y con más humildad expresa sus opiniones.

  3. Muy bueno. Muchas veces se toma a quien dice que se está haciendo algo mal como un traidor, cuando traidores y desleales son aquellos que lo piensan y no se atreven a decirlo. Es mucho más valiente y arriesgado decir lo que se piensa. Callarse y poner sonrisas para llevarse bien con todo el mundo es lo fácil, pero de leal no tiene nada.

  4. jejeeje, ovetense, creo que lo has clavao. Mis felicitaciones.

  5. si, exacto. miedo me dan los que te ponen sonrisinas a todo el mundo y se callan lo que piensan…

  6. Has dado en el clavo, Sabia ese es el termino que se debe emplear estoy totalmente de acuerdo con las opiniones sobre la lealtad, pero como vamos de entendidos de todo y pisando a quien se nos ponga por delante, no tenemos escrupulos y por lo tanto no queremos que nadie nos diga que esta mal lo que hacemos, claro que para aceptar las criticas uno tiene que desear ser mejor, hacerlo bien y tratar de mejorar en todos los aspectos de la vida y eso no esta de moda; ya dice el refranero popular que es muy sabio. LIBREME DIOS DE LAS AGUAS MANSAS QUE DE LAS BRAVAS ME LIBRARE YO